Descripción:

Dos temas ocupan el desarrollo de este seminario. Por un lado, algo muy particular, que es la experiencia analítica. Ya aquí hay un esbozo del problema del fin del análisis y de la posición del psicoanalista, que recorre toda la enseñanza de Lacan. Por otra parte, el seminario trata de algo muy general, y es lo que Freud aporta a la obra en la que estamos inmersos. Esa obra es la del discurso de la ciencia. El deseo del hombre, largamente adormecido por los moralistas, domesticado por los educadores y traicionado por las academias, se refugió en la ciencia, en la pasión más sutil y más ciega, que es la que ilustra la historia de Edipo. La pasión de un saber que se quiere absoluto y se desentiende de las consecuencias de su ejercicio. Es en parte por esto que Lacan vaticina aquí que las ciencias humanas serán cada vez más ineptas para tratar los fenómenos de violencia que habrán de interpelarnos progresivamente. Acaso éste sea el seminario más políticamente incorrecto de Lacan. Pocos cursos despliegan una lucidez respecto de la época –lucidez difícil de asimilar– como la que destella en las encrucijadas de este camino.

 

Marcelo Barros

La ética del psicoanálisis. Marcelo Barros

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Dos temas ocupan el desarrollo de este seminario. Por un lado, algo muy particular, que es la experiencia analítica. Ya aquí hay un esbozo del problema del fin del análisis y de la posición del psicoanalista, que recorre toda la enseñanza de Lacan. Por otra parte, el seminario trata de algo muy general, y es lo que Freud aporta a la obra en la que estamos inmersos. Esa obra es la del discurso de la ciencia. El deseo del hombre, largamente adormecido por los moralistas, domesticado por los educadores y traicionado por las academias, se refugió en la ciencia, en la pasión más sutil y más ciega, que es la que ilustra la historia de Edipo. La pasión de un saber que se quiere absoluto y se desentiende de las consecuencias de su ejercicio. Es en parte por esto que Lacan vaticina aquí que las ciencias humanas serán cada vez más ineptas para tratar los fenómenos de violencia que habrán de interpelarnos progresivamente. Acaso éste sea el seminario más políticamente incorrecto de Lacan. Pocos cursos despliegan una lucidez respecto de la época –lucidez difícil de asimilar– como la que destella en las encrucijadas de este camino.

 

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